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FRANK SINATRA

16 Mayo, 2017 0 comentarios

Francis Albert Sinatra, más conocido como Frank Sinatra (Hoboken, 12 de diciembre de 1915-Los Ángeles, 14 de mayo de 1998), fue un cantante y actor estadounidense. Apodado «La Voz», fue una de las principales figuras de la música popular del siglo XX y dejó, a través de sus discos y actuaciones en directo, un legado canónico en lo que respecta a la interpretación vocal masculina de esa música. Su popularidad llegó a ser inmensa y prácticamente constante a lo largo de toda su vida, aunque fueron especialmente exitosos los años cuarenta y cincuenta, siendo esta última década, con su producción discográfica para la compañía Capitol, la considerada como su etapa de mayor calidad como cantante.

Su repertorio se basó en la obra de los más importantes compositores populares estadounidenses, como Jimmy Van Heusen, Cole Porter, Sammy Cahn o George Gershwin, y su estilo sintetizó, ya en sus orígenes, quince años de influencias mutuas entre la música de inspiración jazzística y la música pop que empezaba a difundirse a través de la radio. Sinatra construyó su estilo sobre la base de una comprensión natural de la música popular, tal como la habían entendido Bing Crosby, Fred Astaire, Benny Goodman y Louis Armstrong, explotando la idea de que esta, en todas sus vertientes, debería ser una extensión de la conversación.

Técnicamente, se caracterizó por su cuidada precisión en el fraseo y su dominio del control de la respiración; el rango de su voz estaba próximo al de bajo-barítono. En cuanto a su categoría artística, esta radica en su capacidad interpretativa para transmitir las emociones y sentimientos implícitos en las letras de las canciones.

A Sinatra se le reconoce el haber sido el primer cantante que hace un uso consciente de los medios de amplificación del sonido con el objeto de situar su voz por encima del sonido de la orquesta (dominadora de la música popular estadounidense de principios del siglo XX) y para aproximarla a la intimidad del oído del oyente.

A lo largo de su carrera profesional, Sinatra grabó más de 1300 canciones y participó en más de cincuenta películas. Recibió multitud de premios y homenajes, entre los que se cuentan diez premios Grammy, otorgados por la Academia de Artes y Ciencias de la Grabación, y la Medalla de la Libertad del gobierno estadounidense.

Sinatra nació en un barrio de clase media de la ciudad de Hoboken (Nueva Jersey) el 12 de diciembre de 1915, en el seno de una familia de inmigrantes italianos. Su madre, quien fue portavoz de distrito del Partido Demócrata, trabajó como comadrona y en varias ocasiones estuvo en la cárcel por practicar abortos ilegales. Su padre era boxeador profesional (peso gallo) y propietario de una taberna que atendía por la noche, ya que de día trabajaba como bombero. Se casaron, con la oposición de la familia de ella el 14 de febrero de 1913.

Durante su infancia y adolescencia, Frank desarrolla dos facetas características de su futura personalidad: un carácter, recordaban sus maestros, fanfarrón y revoltoso, ayudado por su afición al boxeo heredada de su padre; y su afición por la música, que a los 9 o 10 años lo llevó a cantar en la taberna de su padre acompañándose por una pianola10 (más adelante, entonaría canciones acompañado de un ukelele). La mezcla de ambos rasgos llevó a Frank a intentar imitar, tanto en el estilo como en la forma de vestir, a los grandes cantantes del momento, como Bing Crosby, su principal modelo, o Al Jolson.

Su participación en el concurso radiofónico Major Bowes Amateur Hour, tras haber cantado en distintos bares, le ayudó a comenzar su carrera artística. Se presentó acompañando al trío Three Flashes, que para la ocasión se hicieron llamar Hoboken Four, y ganaron el primer premio, lo que les llevó a una gira patrocinada por el programa. No obstante, por desavenencias con el resto de sus compañeros, a los tres meses Sinatra abandonó la gira y regresó a casa.

Fue en esa época cuando, a pesar de su enorme admiración por él, empezó a esforzarse en sonar diferente de Crosby con la idea de destacar entre los demás cantantes. El principal problema técnico al que tuvo que hacer frente fue el de la falta de potencia en su voz, ya que no sabía proyectarla. No obstante, su experiencia radiofónica le enseñó que podía hacerse oír cómo y dónde quisiera gracias al micrófono, al que convirtió en su principal aliado para, a través de la radio, hacerse popular por todos los Estados Unidos en un breve tiempo.

Comenzó a dar conciertos y en 1939 entró como vocalista en la orquesta de Harry Arden, lo que le permitió salir en antena todas las noches gracias a una emisora de Nueva York, que radió sus conciertos desde bares y restaurantes de carretera. Su talento fue pronto reconocido por Harry James, el famoso trompetista de la orquesta de Benny Goodman, que estaba formando su propio grupo, al que le invitó a participar como vocalista. Dado que el protagonismo en la orquesta lo tenía James, Sinatra tuvo que utilizar sus dotes de autopropaganda para llamar la atención de críticos y espectadores, desarrollando la que se convertiría en una de sus características personales más relevantes como artista: su absoluta confianza en sí mismo y en su talento. A pesar del éxito popular, la orquesta tuvo problemas financieros y estuvo a punto de disolverse. Fueron meses duros para Sinatra y para su mujer, quien le seguía en la gira, incluso estando ya embarazada.

Sinatra terminó por ser contratado por Tommy Dorsey, que buscaba un vocalista para sustituir a Jack Leonard. Las palabras de Sinatra sobre la influencia de Dorsey en su estilo son significativas: “lo aprendí todo sobre la dinámica, el fraseo y el estilo por la forma en que tocaba su trombón. Tommy Dorsey fue para mí un verdadero maestro tanto en la música como en el negocio, en todos los aspectos”.

El primer número uno de Sinatra en la revista Billboard lo consiguió en 1940 con su interpretación, en compañía de Dorsey, del tema I’ll never smile again, cuya gran repercusión puede considerarse el punto de partida de la carrera de Sinatra como fenómeno social. Después grabó varias canciones más que fueron también grandes éxitos de ventas. En 1941 participó por primera vez en una película, Las Vegas nights, de Ralph Murphy, actuando junto con la orquesta de Dorsey.

En septiembre de 1941, Sinatra, decidido a arrebatarle el primer puesto entre los cantantes de la época a Bing Crosby, le anunció a Dorsey, con un año de antelación, su deseo de abandonar la orquesta para iniciar una carrera individual. Su marcha se produjo, por tanto, en 1942, aunque de una manera poco amistosa: Dorsey negoció una rescisión de contrato que le garantizaba una tercera parte de los beneficios futuros del cantante en régimen vitalicio. No sería hasta varios años después que Sinatra conseguiría eliminar esa cláusula de rescisión.

El 30 de diciembre de 1942 tuvo lugar uno de los momentos en la vida de Frank Sinatra que contribuyeron a la creación del mito; el propio cantante señaló que fue ese día ‘cuando se armó la de Dios’. Subido al escenario del Teatro Paramount de Nueva York, como estrella invitada de una gala en que Benny Goodman era la estrella, estalló una histeria colectiva entre las espectadoras que daría mucho que hablar. A partir de ahí, Sinatra se convirtió en un fenómeno de quinceañeras, de las que tenía que escapar en las circunstancias más inverosímiles. Por ejemplo, casi un año después, el 12 de octubre de 1943, durante su nueva actuación en el Paramount 40.000 fanáticas colapsaron por completo las calles colindantes al teatro. Los clubes de admiradores y los contratos se multiplicaron: programa de radio, contrato cinematográfico de la RKO y portada de la revista Life. A finales de 1943, Sinatra, que había firmado un contrato con Columbia Records, ganaba un millón de dólares al año.

En 1944 comienza su éxito como fenómeno radiofónico con el programa El show de Frank Sinatra que, en distintas emisoras, se mantendría en antena durante catorce años. Paralelamente, expresa su admiración y su apoyo a Franklin D. Roosevelt y realiza un generoso aporte al partido demócrata. Es el comienzo de un continuado interés por la política comprometida, más allá de ideologías, por cuanto también llegaría a ser buen amigo de los Reagan. En este sentido, Sinatra estaba convirtiéndose en un acérrimo defensor de las causas sociales. Dejó una impronta significativa al respecto en una de sus primeras películas, una especie de cortometraje en torno al tema de la tolerancia titulado The house I live in, que le valió un Óscar especial en 1945.

No obstante, y a pesar de las buenas críticas que solía recibir, las primeras incursiones de Sinatra en el cine no fueron bien recibidas, ya que sus tendencias políticas y su problemática vida sentimental le granjearon numerosas reticencias entre la prensa y el público. Cuando sus escarceos amorosos (se le relacionó con Lana Turner y Marilyn Maxwell) salieron a la luz pública, sus admiradores se quedaron perplejos, ya que la maquinaria publicitaria que le acompañaba intentaba sistemáticamente ofrecer de él una imagen de feliz hombre casado y con hijos. Este giro en la apreciación popular provocó que hacia 1949 Sinatra empezase a entrar en declive, pasando a ocupar el quinto puesto en la encuesta de popularidad de Downbeat. En 1950, su asesor de prensa, George Evans, muere de un infarto y sin él sus amoríos se convierten en escándalos pregonados por los medios de comunicación, con los periodistas acechándole continuamente. En febrero de ese año, tras corroborarse su relación con la actriz Ava Gardner, Nancy se separa de él. Además, el 2 de mayo se ve obligado a cancelar todas sus galas tras sufrir un grave problema faríngeo en una actuación.

El 1 de noviembre de 1951, con su carrera atravesando serias dificultades, su popularidad descendiendo continuamente, el fracaso de sus películas y cantando una música que se había quedado anticuada, obtiene el divorcio de Nancy. Al día siguiente él y Ava solicitan la licencia de matrimonio en Filadelfia, casándose el 7 de noviembre. Comienzan así una relación caracterizada por sus numerosas separaciones y reconciliaciones en público. En 1953 Ava Gardner abortó intencionadamente por segunda vez por no sentirse preparada para ser madre. La pareja se divorciaría en 1957.

En los siguientes años, con Mitch Miller, de la Columbia Records, a menudo se vería limitado a grabar canciones de calidad discutible y que tuvieron muy poco éxito. Cuando el contrato de Sinatra con la Columbia expiró, no fue renovado y ninguna otra casa discográfica de renombre quiso contratarlo.

Sinatra peleó y se sacrificó económicamente para obtener un papel en la película de Fred Zinnemann De aquí a la eternidad. No solo obtuvo el papel sino que además recibió un Óscar por él en 1954 en la categoría de mejor actor secundario. Además, el filme fue un éxito en taquilla.

De inmediato empezaron a lloverle ofertas para interpretar papeles en cine y televisión e intervenir en apariciones estelares. Artísticamente, tuvo un gran éxito de crítica con su interpretación en De repente (Suddenly) y empezó a alternar papeles dramáticos con musicales, como por ejemplo Ellos y ellas con Marlon Brando y Alta sociedad con Bing Crosby. En poco más de dos años, entre 1955 y 1957, llegó a protagonizar once películas. En 1956 fundó la productora Kent Productions para respaldar sus proyectos cinematográficos.

En cuanto a su carrera musical, Alan Livingston, de la joven Capitol Records, anunció en una reunión en 1953 la contratación de Sinatra, algo que fue recibido entre el personal de la compañía con desaprobación, pues se consideraba al cantante como un artista acabado. Sin embargo, apoyado por el nuevo director de orquesta y arreglista Nelson Riddle, que supo adaptar las canciones al estilo interpretativo de Sinatra, la carrera del cantante en Capitol se convirtió en un éxito absoluto, devolviéndole al primer plano del mundo de la música.

En agosto de 1955 fue portada de la revista Time, que afirmaba que “en la actualidad, es lo mejor del mundo del espectáculo… A punto de cumplir los cuarenta, ha encaminado una segunda carrera que promete ser incluso más brillante que la primera”. La producción de Sinatra a mediados de los años cincuenta abarca varios discos y películas memorables, así como unos ingresos que se han cifrado en casi cuatro millones de dólares al año. En 1957 la cadena ABC empezó a emitir The Frank Sinatra Show, un espacio dotado con un gran presupuesto que incluía un espectáculo musical de una hora de duración y una representación dramática de media hora.

A finales de los cincuenta, Sinatra empezó a querer liberarse a toda costa de su contrato de grabación con la Capitol, ya que consideraba que ponía demasiados obstáculos a su forma de grabar. Él quería hacerlo a su manera: seleccionar sus propias melodías, grabar cuando quisiese, programar el lanzamiento de sus discos para las fechas en que consideraba que debían estar en las tiendas e incluso adelantarse a los demás artistas. Sin embargo, tenía claro que nunca podría llevar a cabo esas actividades mientras siguiese trabajando para un sello que no le pertenecía. Finalmente, firmó un acuerdo mediante el cual terminaría su contrato con la Capitol y empezaría a grabar con su propia compañía, Reprise, simultáneamente.

En 1960, anunciada ya la formación de su nueva discográfica, con la que grabaría profusamente durante los años siguientes, Sinatra ganó unos veinte millones de dólares gracias a sus productoras de cine y televisión, Essex, Kent y Dorchester, sus cuatro empresas discográficas, sus intereses en el juego en Las Vegas y Lake Tahoe, sus acciones en radio y sus muchas inversiones inmobiliarias.

En el verano de 1965, Sinatra inició una gira de conciertos por seis ciudades con la orquesta de Count Basie. La gira fue un éxito espectacular, logrando una recaudación total de 600 000 dólares.

El 13 de junio de 1971 celebró su concierto de despedida del mundo de la música en el Los Ángeles Music Center.

En junio de 1973 Sinatra volvió a los estudios de grabación con el productor-arreglista Don Costa y el arreglista Gordon Jenkins para grabar Ol’Blue eyes is back, disco que salió al mercado junto a un especial televisivo del mismo título, en el que participó el actor y cantante Gene Kelly, emitido el 18 de noviembre de 1973.

En julio de 1974 inició una gira por Extremo Oriente, cinco países de Europa y Australia. A finales de año, su relación con Bárbara terminaba. Tras algunos intentos de entablar una relación estable con otras mujeres, entre las que estaba Jacqueline Kennedy, Sinatra y Bárbara se volvieron a unir.

En Las Vegas, celebrando sus cuarenta años como artista y su sexagésimo cuarto cumpleaños, fue galardonado con el Grammy Trustees Award durante una fiesta especial en el Caesar’s Palace.

Durante la década de 1980, Sinatra se mostró muy activo en cuanto a conciertos. Fue especialmente memorable el dado en el estadio de fútbol de Maracaná ante 175 000 personas. También pulverizó un récord que había durado noventa años en el Carnegie Hall, donde debía actuar durante dos semanas, al poner el cartel de “no hay entradas” en un solo día.

En diciembre de 1987, Sinatra, Dean Martin y Sammy Davis Jr. dieron una rueda de prensa en Beverly Hills para anunciar públicamente una gira por todo el país. Las entradas se agotaron en cada una de la veinticinco ciudades que integraban la gira mucho antes de la fecha del concierto; la gira tuvo que realizarse en su mayor parte sin Martin, que no pudo resistir la reciente pérdida de su hijo.

En 1989 emprendió una gira mundial junto con Davis y Liza Minnelli, aparte de seguir con numerosas actuaciones individuales. Ese mismo año comenzó una gira, que se prolongaría a lo largo de todo 1991, en compañía de Steve Lawrence y Eydie Gormé, para celebrar sus cincuenta años en el mundo de la música. La gira agotó todas las localidades. La memoria del cantante, no obstante, empezaba a fallar y las cataratas que había desarrollado en los dos ojos le impedían leer correctamente las cuatro pantallas situadas al borde del escenario. Aun así, y a pesar de su edad, el programa de giras de Sinatra entre 1991 y finales de 1994 fue extraordinario, actuando prácticamente todas las semanas para públicos entusiastas de todo el mundo. Su fortuna en 1991 ascendía, según la revista Forbes, a 26 millones de dólares.

1993 fue el año en que volvió a hallarse en lo más alto de las listas con su primer álbum en diez años, Duets, con trece canciones clásicas regrabadas a dúo con algunos de los cantantes más populares de entonces, como Bono, del grupo U-2, Julio Iglesias o Liza Minnelli. El disco, para cuya grabación Sinatra nunca estuvo en el estudio con ninguno de sus compañeros, pues sus respectivas partes se grabaron por separado, fue un gran éxito y vendió millones de copias, alcanzando el número 1 en el Billboard. En 1995 saldría Duets II y ese mismo año recibió un premio por toda su vida profesional en la entrega de los Grammy.

El 25 de febrero de 1995 ofreció el que sería su último concierto en el Desert Springs Resort and Spa del hotel Marriott, en una fiesta privada de unas mil doscientas personas celebrada el último día del torneo de golf Frank Sinatra Desert Classic. A finales de año, Dean Martin moría y el cantante se sumió en una profunda depresión.

En noviembre de 1996, un mes después de su última aparición pública en el baile benéfico del Carousel en Los Ángeles, ingresó en el hospital, así como dos veces más en enero de 1997, apareciendo en titulares de prensa y reportajes de todo el mundo. A finales de abril de ese año el Congreso de Estados Unidos votó conceder a Sinatra la Medalla de Oro del Congreso a propuesta del diputado demócrata de Nueva York, José E. Serrano.

Murió el 14 de mayo de 1998 en West Hollywood (California, EEUU), a los 82 años, a consecuencia de un ataque al corazón.

Fuente: Wikipedia

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