Artículos

EL SÍNDROME DEL EGO DEL BAILARÍN. SÍNTOMAS Y SOLUCIONES (TRADUCCIÓN)

18 Mayo, 2016 0 comentarios

1c

Escrito por Laura Riva y publicado en su blog hay un estupendo artículo, Dancer Ego Syndrome, and How To Keep Yourself Protected,  sobre el ego de los bailarines, sus síntomas y algunas posibles soluciones. Puesto en contacto con ella, le he pedido permiso para publicarlo, en castellano, en el blog y, muy generosamente, ha dado su visto bueno, así como para el resto de artículos que ha publicado, por lo que no será el último que podáis leer aquí.

En términos generales: cuando más avanza un bailarín, mas grande se vuelve su ego. Frecuentemente, la velocidad a la que crece el ego es mayor que la velocidad a la que crecen sus cualidades como bailarín. A medida que crece su ego es muy probable que se ralentice su crecimiento en el baile.

¿Quién está en riesgo?

Todos los bailarines están en riesgo de desarrollar el Síndrome del Ego del baile, pero tendrás muchas más probabilidades si caes en alguna de estas categorías:

  • Has estado bailando mas de 1 año.
  • Ya no sigues tomando clases de baile.
  • Eres popular entre bailarines del sexo contrario o de tu mismo sexo.
  • Eres frecuentemente alabado por otros bailarines.
  • Tienes una gran ambición en el mundo del baile.
  • Se te considera una persona que aprende rápido o que tienes talento natural.
  • Consigues la mayor parte de tu formación a través de youtube u otros dispositivos digitales.
  • Eres considerado atractivo físicamente  por otros bailarines de la escena del baile.

Por supuesto, caer en alguna de estas categorías no tiene porqué provocar que se desarrolle el síndrome, aunque hay que vigilar el ego atentamente.

¿Cuáles son los síntomas  del síndrome del ego del bailarín?

  • Comenzar a enseñar antes de estar listo o antes de ser entrenado por un profesional.
  • Impartir clases, pero no conseguir mantener el desarrollo profesional.
  • Tomar clases de nivel avanzado antes de tener el nivel y enfocarse en patrones antes que la técnica.
  • Ser demasiado crítico con otros bailarines y ser incapaz de aceptar críticas constructivas sobre su propio baile.
  • Culpar a otras personas por un mal baile y/o no ser capaz de divertirse con un bailarín de nivel inferior.
  • Sentirse superior en clase.
  • No aprovechar las oportunidades para mejorar su baile.

¿Cómo puede un bailarín prevenir o curar su síndrome?

  • Aprovechando cada oportunidad que tengas para aprender.
    Nunca pienses que estás “demasiado avanzado” para una clase básica o que eres tan competente que no aprenderás nada asistiendo a un taller de técnica. Esto es clave para el estancamiento en el baile.Hace poco, mi compañero y yo ofrecimos unas clases sobre la seguridad en el baile gratuitamente para nuestra comunidad. A través de internet, todo el mundo compartió la noticia y comentaba lo buena que les parecía esta iniciativa, por eso muchísima gente decidió tomar el curso.Sin embargo, hubo gente de la comunidad que no participó: los que creían que el curso no iba a estar a la altura por ser online y/o los que más lo necesitaban. Muchos de aquellos que pensaban que en su forma de bailar no había nada “arriesgado”, de hecho, siguen algunos comportamientos de los que intentamos corregir. Controlando el ego y aprovechando las oportunidades de aprendizaje no vas a hacer otra cosa que no sea mejorar.
  • Enfocándote en tu propio aprendizaje en clase, mas que en el nivel de los demás alumnos.
    He oído hablar y, ocasionalmente, he visto bailarines que están mas preocupados por otras personas en clase que por si mismos. Cuando realizas este tipo de crítica ralentizas tremendamente tu propio aprendizaje. Si tu pareja no sabe, trabaja sobre como puedas compensar el movimiento. Si van demasiado rápido en la clase, trabaja activamente para poder seguirla. De esta forma sólo puedes ir a más. Centrándote en tu propio aprendizaje podrás ver tus carencias en el baile.
  • Pidiendo asesoramiento y evaluación honesta sobre tu nivel de baile a profesionales.
    Los bailarines sociales son geniales, pero a menos que su nivel sea comparable al de un profesional, no son los mejor cualificados para evaluarte. Incluso si cada bailarín social te dice que tu baile es genial, lo mas probable es que tengas carencias. Busca esa información de los profesionales, que son los que están en una posición de darte un asesoramiento honesto sobre tu progresión. Es muy tentador escuchar todos los “bailas genial” e ignorar los “todavía te falta mejorar”, pero hacer eso sólo te engaña a ti mismo y hace crecer tu ego.
  • Reconociendo las áreas en las que tienes que trabajar más y mejorar (especialmente la conexión).
    No es fácil recibir una crítica y aceptar esas áreas de tu baile en las que necesitas mejorar, pero es una buena manera de mantener tu ego a raya. Si alguien te da un consejo (especialmente un profesional), deberías reconocer que puede ser algo sobre lo que debas trabajar.Me enorgullezco de mí misma por la habilidad que tengo para exteriorizar mis sentimientos y actuar, pero también he recibido alguna vez críticas en relación con alguna representación dramática que no ha quedado del todo clara. Lo más fácil ante esto sería ignorarlo y pensar “bueno, simplemente no me han entendido”… pero más allá de esto, si “no me han entendido” es que no he hecho mi trabajo todo lo bien que debería haberlo hecho. Ser capaz de aceptar las críticas es algo fundamental a la hora de contener el ego y avanzar como bailarín.
  • Recordándonos a nosotros mismos que no somos mejor ni peor que otro bailarín de la sala.
    Es tentador sentirte por encima de gente que está empezando en el baile, pero intenta mirar mas allá de tu ego y reconoce que cada persona que está compartiendo pista contigo tiene diferentes habilidades. Es posible que estés con reconocidos médicos, abogados, violinistas o deportistas de élite. No sería agradable que en su campo ellos te trataran como un idiota o una persona inferior.Deja que tu ego reconozca, en todos los aspectos de la vida, que el resto de personas tienen diferentes habilidades y atributos de los que puedes aprender. Incluso en la pista de baile, si te encuentras con un bailarín fuerte, aspira a ser como él. Si, por el contrario, te encuentras con alguien que no lo hace del todo bien, pero lo está intentado, admíralo por ese deseo que tiene de aprender algo que, para algunos, es realmente difícil. Si te topas con gente que baila por diversión, reconoce que tienen una vida ya suficientemente rica y que el baile es para ellos un momento de relax y diversión…y admíralos porque pueden sacar tiempo para asistir y compartir esa pasión contigo.Un bailarín no debería ser valorado sólo por sus habilidades en la pista de baile. En general, todos tenemos múltiples facetas. Soy estudiante de derecho, técnico de teatro, profesora de baile y una patinadora horrible. Estoy muy contenta de que nadie me juzgue por mis habilidades como patinadora y espero, del mismo modo, que en el baile podamos dejar nuestro ego a un lado para valorar a los demás bailarines como personas.

Conclusión

Si mantenemos nuestra mente despierta, podemos prevenir y revertir el síndrome del ego del bailarín. Corre la voz, y recuerda

Sigamos bailando, continuemos felices y seamos humildes.

Te puede interesar

Deja un comentario